LLEGA LA HEREDERA DE LA SONY H1
Sony Cyber-shot DSC-H2
Mejorar una cámara con zoom de 12 aumentos, estabilizador de imagen y controles manuales no es tarea baladí. Un año después del lanzamiento de la Cyber-shot DSC-H1, Sony ha revisado la receta y ha conseguido concentrar estos argumentos en un cuerpo más ligero, aliñado con más resolución y una sensibilidad elevada hasta 1000 ISO, añadiendo además la rúbrica de Carl Zeiss en la óptica. El resultado es la H2, con la que QUESABESDE.COM ya ha tenido un primer encuentro.
Iker Morán.- Actualización de la Cyber-shot DSC-H1 o hermana pequeña de la también recién estrenada H5. Sea cual sea la definición preferida, está claro que la H2 se mueve en unos parámetros de renovación peculiares. Al contrario de lo que ocurre con la superlativa H5, en este caso la minimización parece la norma a seguir.
Este criterio, no obstante, ha sabido mantener inalterable el que se sigue presentando como principal argumento común a toda la saga DSC-H: nada menos que 12 aumentos ópticos. Así, el nuevo modelo llega dotado de un potente 36-432 milímetros, con una interesante luminosidad de f2.8-3.7. La principal novedad es que ahora el objetivo está firmado por Carl Zeiss.
Pese a la evidente importancia del objetivo (más aún al estar acompañado de un estabilizador óptico de la saga Steady-shot, cuya eficacia no cabe sino remarcar), es éste un atractivo ya conocido. Por eso, con la cámara entre las manos la atención del usuario se centra en descubrir las novedades y los cambios que ha sufrido esta H2, más allá del aumento de la resolución hasta los 6 millones de píxeles.
Menos gramos, nuevas prestaciones
Como decíamos, el rediseño del cuerpo es la primera parada obligatoria en esta fugaz visita. Pese a la contundencia de sus formas -sobre todo si se opta por utilizar el abultado parasol- y el estilo de réflex futurista, sorprende la extremada ligereza del modelo.
De hecho, es ésta una de las novedades más evidentes de la última Cyber-shot, que ha conseguido incluir una poderosa óptica Carl Zeiss Vario-Tessar, de la que cabe suponer una elevada calidad, en un cuerpo más liviano que el empleado en el anterior modelo.
Si la óptica no ha sufrido ningún recorte a costa de estos gramos de menos, no ocurre lo mismo con la pantalla trasera. Sorprende, así, encontrarse con un monitor que a pesar de las últimas modas reduce su diagonal hasta quedarse en 2 pulgadas, disminuyendo al mismo tiempo su resolución a 85.000 píxeles.
La visibilidad de este monitor es realmente destacable, incluso en aquellas condiciones en que los LCD muestran sus flaquezas. Tanto esta pantalla como el visor electrónico permiten mostrar, además de todos los ajustes seleccionados para la toma, un histograma previo de la escena.
Ligera redistribución de mandos
No sólo las líneas generales y el objetivo de la cámara mantienen la familiaridad con su predecesora, sino que también los mandos conservan su esencia en la mayoría de los casos. Aunque algunos de ellos han preferido reubicarse -como el del estabilizador, situado ahora en la parte superior, junto al interruptor- el dial principal, el control del zoom o el disparador y la rueda frontal se mantienen prácticamente inalterables.
Los menús se organizan del mismo modo que lo hacen en el resto de cámaras Cyber-Shot, mostrándose en una hilera inferior que se superpone a la imagen previsualizada. Escapa de esta ley la resolución de la imagen, que cuenta con un mando propio que permite acceder a este ajuste directamente. Una excelente decisión, que debería de haber sido secundada con la sensibilidad y el balance de blancos para permitir un manejo más ágil.
Si la cámara muestra a través de la pantalla información de ayuda al seleccionar cualquier ajuste, cuando se escoge una determinada resolución se especifica el tamaño aproximado de copia que se puede conseguir con esos megapíxeles: A4 para 6 millones de puntos, 13 x 18 centímetros para 3 megapíxeles y 10 x 15 si seleccionamos los 2 megapíxeles.
Silenciosa y veloz eficacia
Continuando con el repaso de los mandos, el control que se encarga de mover las focales del zoom merece una pequeña reprimenda. Aunque su posición y eficacia es incuestionable, ni el tamaño ni la manejabilidad están a la altura del impresionante objetivo Carl Zeiss empleado.
Hasta 1000 ISO
Ya hemos visto que la sensibilidad ha sido uno de los andamios utilizados por Sony para replantear las dos últimas incorporaciones a la serie DSC-H. En este sentido, si la H1 se conformaba con llegar a 400 ISO, la H2 llega con unos valores reforzados que abarcan desde 80 a 1000 ISO.
Interesantes avances
Sin duda, la H2 representa un interesante caso de actualización. De hecho, el monitor ha sufrido un inaudito retroceso, en aras de conseguir un cuerpo más compacto y ligero En su lugar, se apuesta por confeccionar un modelo con uno de los objetivos más potentes del mercado actual, dotándolo de atractivos adicionales como el estabilizador de imagen, una sensibilidad generosa -que habrá que probar con más calma- y una demostrada eficacia en el autofoco y el disparo.
martes, 10 de abril de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Solo una cosilla, si el texto lo has copiado literalmente de algún sitio cita la fuente. Porque plagiar es feo ... xD
Por otra parte guapisima la camara!!
Publicar un comentario